Salmodia y el Nuevo Testamento

¿Cantaron himnos los primeros cristianos?

En el artículo anterior, vimos que lo más probable, desde una perspectiva histórica, es que nuestros hermanos que vivieron en el período que comprende desde la creación hasta la encarnación, y hasta antes del establecimiento del nuevo pacto, habrían cantado algunas canciones que llegaron al canon, y otras que no lo hicieron. Ahora nos corresponde ver la evidencia que existe acerca del período que corresponde al primer siglo de la iglesia, los primeros 100 años de la historia moderna. La pregunta en cuestión es, ¿cantaron o no algo además de los Salmos canónicos durante los primeros siglos de nuestra era? Para esto analizaremos algunos puntos. En primer lugar, un documento conocido como las Odas de Salomón. En Segundo, evidencias de cantos que no se encuentran en los salmos pero que llegaron al canon. En tercer lugar, una carta muy especial. Finalmente, ¿qué nos dice el más antiguo historiador cristiano?

Las Odas de Salomón

(No confundir con los Salmos de Salomón). Las Odas de Salomón, es un libro compuesto de 42 himnos no canónicos (aunque algunos se han perdido parcialmente o por completo) que los historiadores creen fueron usados muy temprano en la historia del cristianismo. ¿Qué tan temprano? Esta es la pregunta interesante. El Dr. Rendel Harris, quien descubrió los manuscritos más antiguos, data la composición de este texto que se ha venido a conocer como “el himnario de la iglesia primitiva”, alrededor del final del primer siglo, arguyendo que por el estilo de la composición, es probable que haya sido escrita por un judío convertido al cristianismo.[1]Otros autores como Harnack y Grimme, creen que originalmente se trataba de un himnario judío, que posteriormente fue editado por un cristiano en el siglo primero.[2] Harnack considera el origen de esta obra alrededor del año 100 después de Cristo, y Grimme cree que su origen se encuentra entre el 100 antes de Cristo y el 30 después de Cristo.[3] En cualquier caso, parece que para el primer siglo de la era cristiana, la obra ya se encontraba ahí. Definitivamente, al principio del siglo cuarto (que se sigue considerando muy temprano en el cristianismo) Lactantio cita esta obra como “algo que se había utilizado desde la antigüedad”.

¿Por qué es esto importante?

Simple, porque parece ser que la práctica de cantar himnos no canónicos ya había sido establecida durante la era apostólica. Esto levanta otras interrogantes, por ejemplo: si los apóstoles entendían que la práctica correcta era la salmodia exclusiva, sería de esperarse que tuviéramos escritos apostólicos advirtiendo en contra de esta práctica. En cambio, estos escritos no existen. Los apóstoles, probablemente, escucharon a los primeros cristianos cantando estos himnos, y nunca dijeron nada al respecto, o por lo menos, nada que haya quedado grabado en la Escritura. Más aún, cuando Pablo habla de lo que debemos cantar, teniendo la oportunidad de escribir canten “del libro de los Salmos” (como lo hace su discípulo, Lucas, en Hechos 1:20), escribe en cambio ‘salmos, himnos, y cánticos espirituales’ (Ef. 5:19; Col. 3:16). Frase que parecería confusa si la práctica ‘antibíblica’ de cantar cantos no inspirados ya se encontraba alrededor, como parece ser el caso según los registros históricos.

¿Himnos en el Nuevo Testamento?

Durante muchos años, los académicos del nuevo testamento han visto varias porciones dentro del canon neotestamentario como conteniendo pequeños fragmentos de arque-himnos (el térmico académico para ‘himnos antiguos’), que bien pudieron haber sido entonados y de conocimiento general para las congregaciones de la iglesia primitiva. Entre estos se encuentran Filipenses 2:5-11; Colosenses 1:15-20; 1 Timoteo 3:16; Hebreos 1:1-3; y 1 Pedro 2:21-25. Todos parecen ser himnos cristológicos, que parecen cumplir la profecía de la que escribe el salmista en los Salmos 33:3, 96:1, 98:1 entre otros, sobre cantar a Dios un Cántico Nuevo.

Quienes sean honestos con el texto deben reconocer al menos que, históricamente, estos pasajes han sido considerados, si no otra cosa, piezas literarias con una métrica distinta, apropiada para el canto. Si fueron o no fueron utilizadas por los primeros cristianos en la adoración pública, lamentablemente no tenemos documentos históricos ni a favor ni en contra. Sin embargo, si las Odas de Salomón, textos no inspirados, hallaron su camino hacia las alabanzas dominicales, es muy probable que estos textos que el Espíritu inspiró hayan llegado también. De hecho, es tan probable, que es quizá a estos himnos a los que se refería la siguiente pieza de la historia.

Una Carta Muy Especial

Finalmente, un pedazo de historia que nos debe ayudar a determinar qué es lo que ocurría con la iglesia temprana se encuentra en una carta escrita por Plinio el Joven en la que se dirige al emperador Trajano. En esta carta, el acusa a los cristianos escribiendo lo siguiente:

Ellos afirman, sin embargo, que toda su culpa, o su error, consiste en que tienen el hábito de juntarse en un día acordado en la semana, antes de que haya luz, cuando cantan en versos alternados un himno a Cristo, como a Dios…[4]

Cartas x.xcvi 

Esta pieza es fascinante por la siguiente razón: aquellos que promueven la salmodia exclusiva insisten en que no es necesario cantar el nombre de Cristo Jesús de forma explícita, pues quien comprende bien los salmos sabe que Jesús, la segunda persona de la trinidad, Cristo, quien es Dios, se encuentra de manera implícita en ellos. Todo esto es cierto, y es teológicamente correcto: quien comprende bien los Salmos sabe que Cristo Jesús se encuentra en ellos de forma implícita.

El problema es que Plinio el Joven era un gobernador pagano. El hecho de que mencione a Cristo, quien también reconoce como Jesús de forma explícita en sus cartas, y haga la aclaración de que es a él a quien le cantan como a Dios nos muestra, por lo menos, una de dos cosas, o bien este gobernador pagano tenía una teología y forma de interpretar los salmos mejor que muchos en la iglesia hoy; o bien lo que estaban cantando no eran Salmos de David, sino canciones que explícitamente mostraban al Cristo como Dios. ¿Cuál te parece la más probable?

Eusebio, el Historiador

Finalmente, me gustaría presentar otra evidencia histórica más acerca del primer siglo de la iglesia. Esusebio de Cesarea, conocido como el más antiguo hisotriador cristiano; nos relata en su Historiae Eclessiase lo que Filón de Alejandría, un Padre Apostólico del primer siglo escribió en cuanto lo que sucedía en la adoración cristiana:

Ellos no sólo meditaban, sino que también componían cantos e himnos para Diosen diversas métricas y melodías, dejándoles en los modos más solemnes.[5]

Lo más interesante de lo que Eusebio escribe, no es símplemente el hecho de que literalmente muestra la práctica de la composición de cantos e himnos, sino que un poco antes de ello hace un comentario sobre la datación de los escritos de Filón, diciendo:

La tradición nos dice que Filón llegó a Roma en el tiempo de Claudio para conversar con Pedro…[6]

Dos cosas son súmamente importantes. La primera es que si Filón escribe sobre lo que vio en el tiempo de Claudio, esto dataría estas prácticas entre los años 41-54 d.C, lo cual como comenta Paul L. Maier, quiere decir que el cristianismo tenía apenas entre 8 y 20 años para entonces.[7] Lo siguiente que no debe pasar desapercibido es que Filón conoció a Pedro, el apóstol, alguien con la autoridad suficiente para establecer las prácticas correctas en cuanto al culto de adoración.

¿Qué entonces? ¿Qué tenemos?

Odas de Salomón, Cantos en el Nuevo Testamento, Gobernadores que escuchan que Cristo es Dios a través de los cantos de la iglesia cristiana primitiva, y a Eusebio describiendo cantos de composición humana sobre los que Filón, quien conoció a Pedro, escribió. Todos datos históricos explícitos de cantos aparte de los Salmos canónicos que hacen su aparición durante el tiempo en que los apóstoles estaban vivos. Por otro lado, otra pregunta que es buena hacer: ¿qué no tenemos? No tenemos ni un solo documento de la iglesia primitiva durante el primer siglo que muestre, explique u ordene claramente la salmodia exclusiva. Tampoco tenemos un documento apostólico, canónico, o de alguna otra índole durante los primeros dos siglos que condene los cantos que al parecer se estaban llevando a cabo por los primeros cristianos.

Así pues, en nuestro siguiente artículo, cubriremos el siguiente período de la historia. Desde los padres apostólicos hasta el final de la Edad Media. Quizá ese periodo nos dé más luz sobre si en algún punto de la historia la iglesia sí ha sido salmodia exclusiva.

 

Notas:

[1] J. H. Bernard, THE ODES OF SOLOMON (Cambridge University Press, 1912).

[2] Ibid.

[3] Ibid.

[4] Latín: Affirmabant autem hanc fuisse summam vel culpae suae vel erroris, quod essent soliti stato die ante lucem convenire, camenque Christo quasi deo…

[5] Eusebius, Eusebius: The History of the Church, trans. Paul L Maier (Grand Rapids: Kregel Publications, 2007), 66.

[6] Ibid., 64.

[7] Ibid., 66.

Escrito por Dr. J. Alberto Paredes

Médico graduado de la Universidad Anáhuac Mayab. Director y Fundador de Enviados México. Estudiante de Maestrías en Divinidades y en Estudios Teológicos del Seminario Teológico Reformado de Charlotte, Carolina del Norte. Ha publicado entradas en otros ministerios como Dios es Santo; y artículos oficiales en el Christian Research Institute. Pasión creciente por la Palabra, y pasión por su país. Promoviendo la Reforma en México, Por Su Gracia...Para su Gloria.

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