Hermenéutica bíblica (textos sapienciales III)

En el artículo anterior vimos algunas características generales del libro de Job y presentamos varios principios hermeneuticos que debemos utilizar si queremos interpretar correctamente el libro de Job.

En este escrito estudiaremos sucintamente el libro de Proverbios y terminaremos ofreciendo algunos principios de interpretación que debemos considerar al estudiar dicho libro.

Aspectos generales sobre Proverbios

  • De acuerdo con el erudito Tremper Longman, el libro de Proverbios es una antología (i.e. colección o recopilación) compuesta por una serie de textos de diferentes autores y de diversos periodos. Entre los autores están “los sabios” (22:17-24:34), Agur (30), el rey Lemuel (31:1-9), autor o autores anónimos (1:8-9:18, 31:10-31) y el rey Salomón, quien fue el que contribuyó más contenido a esta antología (10:1-22:16, 25:1-29:27).
  • Los Proverbios en hebreo se llaman meshallim que quiere decir ‘figuras de dicción’, ‘parábolas’ o ‘dichos breves’. Un proverbio es entonces una expresión literaria que de forma breve y creativa comunica una verdad.
  • La estructura o bosquejo de este libro es la siguiente:
    • Preámbulo o introducción (1:1-7)
    • Disertaciones amplias sobre la sabiduría (1:8-9:18)
    • Proverbios salomónicos (10:1-22:16, 25:1-29:27).
    • Dichos de los sabios (22:17-24:34).
    • Dichos de Agur (30)
    • Dichos del rey Lemuel (31:1-9)
    • Poema de la mujer virtuosa (31:10-31)

Principios para considerar al interpretar Proverbios

  1. Determinar el tipo de lenguaje usado en el texto, si es literal o figurado. En este segundo caso, habrá de considerarse la clase de figura, si es un símil, una metáfora, etc. y buscar el significado correspondiente.
  2. Además, es importante tener en cuenta los paralelismos que se encuentran en el libro. En el caso de Proverbios los paralelismos antitéticos o de contraste son muy frecuentes. Por ejemplo, “Honroso es al hombre evitar la contienda, pero no hay necio que no inicie un pleito” (Prov.20:3).
  3. Ver si el texto forma parte de un contexto más amplio, es decir, busca todos los proverbios que hablen del mismo tema. Esto ayudará a la interpretación correcta del proverbio que se esté estudiando. Esta ayuda, sin embargo, no está a nuestra disposición en todos los proverbios, en esos casos debemos recurrir al contexto general de las Escrituras. Como escribe el erudito Stuart: “Los Proverbios se deben leer como una colección. Cada proverbio inspirado se debe equilibrar con otros y se debe entender en comparación con el resto de la Escritura”.
  4. Hay que recordar que no todos los proverbios son verdades universales y absolutas que se aplican a todas las situaciones de la vida. Los proverbios son más bien, principios generales. Esto es importante ya que nos ayudará a no ver los Proverbios como promesas absolutas de parte de Dios. Proverbios 15:25, 16:7, 16:13, 22:26, 27 y 29:12 son algunos ejemplos de estos principios básicos de sabiduría que encontramos en este maravilloso libro.

En el siguiente artículo comenzaremos a estudiar los libros poéticos que encontramos en las Escrituras, estos son: los Salmos y Cantar de los cantares.

Escrito por Pastor Luis Garcia

Licenciado en Sagrada Teología del Seminario Teológico Presbiteriano San Pablo de Merida, Yucatan y profesor del mismo desde el 2015 en las areas de Biblia y Teología. Pastor ordenado por la Iglesia Nacional Presbiteriana de Mexico desde el 2015 y autor del libro Post tenebras, lux: Recobrando la doctrina reformada.

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