Los Cánticos en la Adoración Pública III

Hasta ahora hemos visto dos principales evidencias que muestran que el pueblo de Israel alabó a Dios usando el Salterio como también composiciones humanas, pero fieles a la verdad bíblica. Las evidencias las podemos unificar de la siguiente manera:

  • ANTES de que existiera el libro de los Salmos, Dios aceptó, y con ello implícitamente ordenó, cantos no inspirados para su adoración pública. Esto lo sabemos del ejemplo de Moisés, quien entonó al Señor en DOS distintas ocasiones, Éxodo 15 y Deuteronomio 32, cánticos no inspirados.
  • A esta práctica, unos 500 años DESPUÉS, Dios añadió el uso de cantos inspirados (i.e. los Salmos) para el culto comunitario. Pero para que no se entendiera que solo los Salmos serían los únicos permitidos, Dios le recordó a su pueblo a seguir alabándolo con cánticos nuevos.

Ahora es momento de ir al N.T. y ver lo que enseña sobre el tema de los cantos en la adoración. Para hacer esto explicaremos dos pasajes (uno ahora, y el otro en el siguiente artículo) en los que, por asuntos de espacio y fines de argumentación, asumiremos que éstos mencionan lo que la Iglesia debe cantar en el culto público.

Los cánticos en el Nuevo Testamento.

El primer pasaje es Efesios 5:18-20 donde Pablo escribe:

18No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, 19hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Además del principio de que la Biblia es su propio interprete, existe otra herramienta que nos proporciona la hermenéutica bíblica para ayudarnos a interpretar correctamente las Escrituras, y es la de buscar en el contexto histórico de la audiencia original información que pueda arrojar luz al texto en consideración. Estos dos principios hermenéuticos serán de gran ayuda para entender objetivamente este pasaje y cualquier otro pasaje de la Biblia.

En primer lugar, el versículo 18 nos presenta dos imperativos contrastantes en los que se le ordena a la iglesia a no llenarse con vino sino a buscar la llenura en el Espíritu Santo, ambos como parte de lo que significa “la voluntad del Señor” del verso 17. Interesantemente, el mandato a no embriagarse es, gramaticalmente hablando, un imperativo en tiempo presente. Lo significa que había algunas personas que estaban practicando esto, específicamente en el contexto de la adoración como sugieren los versículos 19 y 20, haciendo necesaria esta ordenanza apostólica. Por esta razón, Bratcher y Nida, expertos en la traducción del texto griego del N.T., concluyen que esta frase puede ser mejor traducida como ‘dejen de emborracharse con vino.’ [1]

Ahora bien, ¿existirá alguna referencia histórica que nos muestre porque algunos en la iglesia de Éfeso se estaban emborrachando? Al parecer la hay

De acuerdo con las costumbres de los paganos existía una práctica “entre algunos grupos religiosos de aquel entonces”[2] que consistía en embriagarse para poder tener acceso a los dioses “y mediante esta comunión recibir conocimiento extático imposible de recibir de otro modo.”[3] Lo que tenemos aquí es, entonces, a algunos de la iglesia que seguían realizando esta clase de prácticas paganas a las que Pablo ahora corrige, mostrándoles que el que debe influir en su vida en general y en su adoración en particular es el Espíritu Santo y no el abuso del vino, el cual lejos de acercarnos a Dios nos llevará al desenfreno o ruina. Por lo tanto, este versículo nos deja en claro que para acercamos al Señor en adoración, pública o privada, cúltica o en el diario vivir debemos hacerlo por medio del poder del Espíritu Santo y buscando su llenura y no mediante alguna alteración mental producida por el alcohol.

¿Qué significa ser llenos del Espíritu?

  • Lo primero que debemos decir es que el Espíritu Santo es, al mismo tiempo con lo que debemos ser llenados y el que nos llena. Es decir, “él llena al creyente consigo mismo.”[4]
  • Lo segundo que debemos entender sobre este imperativo es su morfología, la cual hace referencia a una actividad continua en la vida de la iglesia. Es decir, ser llenos del Espíritu Santo no es algo que ocurre una vez en la vida sino algo que debemos constantemente buscar.
  • Y por último, ser llenos por y con el Espíritu significa estar bajo su control, bajo su guía (cf. Ga.5:16,18) que en este pasaje, como dijimos anteriormente, es contrastado con estar lleno de vino. En otras palabras, si estar lleno de vino controla la mente arruinando el juicio, estar llenos del Espíritu significará estar bajo su influencia la cual nos “enriquecerá con los preciados tesoros de gozo permanente, profundo entendimiento, satisfacción interna.[5] En palabras de Pablo (pero a los Gálatas) una vida llena o guiada por el Espíritu es una vida que cosecha continuamente el fruto del Espíritu Santo (cf. Ga.5:22-23).

Todo esto es importante para nuestro tema sobre qué cantos debe entonar la Iglesia del N.T. en su culto público porque los proponentes de la Salmodia Exclusiva ven en el versículo 19, que dice “hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones,” específicamente en la palabra “espirituales” una referencia a la inspiración del Espíritu Santo, la cual es una posibilidad semántica, sin embargo, que rechazamos por las siguientes dos razones:   

  1. “Solo en unas pocas ocasiones hay una relación y de forma tangencial con la idea de inspiración (1 Cor. 12: 1; 14: 1; y 14:37).”[6] Es decir, de todas las 26 veces que el término “espiritual” aparece en el N.T. solo en los pasajes citados en el paréntesis existe una leve relación con el concepto de inspiración divina.
  2. El adjetivo espiritual (πνευματικός) significa algo “perteneciente al Espíritu”[7] o como diría el Mounce’s Dictionary algo que “manifiesta al Espíritu.”[8] Esto es muy importante porque nos dice que estos cánticos manifiestan algo en relación con el Espíritu Santo. La pregunta es ¿qué manifiestan? Los de la Salmodia Exclusiva dirían la inspiración divina para argumentar que sólo debemos cantar cánticos inspirados, es decir, los Salmos canónicos. Sin embargo, este texto no nos permite concluir esto.

Como dijimos anteriormente, la Biblia es su propio interprete, por consiguiente, antes de implantar un significado al pasaje debemos ver el contexto inmediato para ver si hay algo que nos ayude a entender las palabras y para nuestra sorpresa lo que vemos es la frase “llenos del Espíritu,” que como mostramos anteriormente no significa estar bajo la inspiración del Espíritu Santo. Esto entonces significa que los cánticos “espirituales” son aquellos que, junto con los salmos y los himnos[9] cuando se cantan con el propósito de edificación mutua (“unos a otros;” v.19) y con un corazón agradecido (“canten y alaben al Señor con el corazón, dando siempre gracias a Dios el Padre por todo;” v.19-20) manifestarán “algunos de los síntomas de esta llenura espiritual.”[10]

Como podemos ver, lejos de hablar de cantos inspirados, el texto en su contexto nos enseña que esas manifestaciones de alabanza eran el resultado de una vida llena del Espíritu Santo.

En el siguiente escrito analizaremos el significado de los términos salmos, himnos y cánticos.


[1] Bratcher, R. G., & Nida, E. A. (1993). A handbook on Paul’s letter to the Ephesians (p. 134). New York: United Bible Societies.

[2] Ibid., pp. 134–135.

[3] Hendriksen, W. (1984). Comentario al Nuevo Testamento: Efesios (p. 262). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.

[4] Bratcher, R. G., & Nida, E. A. (1993). A handbook on Paul’s letter to the Ephesians (p. 135). New York: United Bible Societies.

[5] Hendriksen, W. (1984). Comentario al Nuevo Testamento: Efesios (p. 262). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.

[6] Waldron, S. (2014). Artículo encontrado en: https://cbtseminary.org/exclusive-psalmody-8/

[7] Swanson, J. (1997). Dictionary of Biblical Languages with Semantic Domains: Greek (New Testament) (electronic ed.). Oak Harbor: Logos Research Systems, Inc.

[8] Mounce, W. (2006). Mounce’s Complete Expository Dictionary of Old and New Testament Words (p.676). Grand Rapids: Zondervan.

[9] Estamos incluyendo los salmos y los himnos bajo el adjetivo espirituales debido a que “el adjetivo espiritual en el griego puede y probablemente debe interpretarse con los tres sustantivos, por lo tanto, se debe decir, “salmos espirituales, himnos espirituales, y canciones espirituales” (J.G. Vos).

[10] Bruce, F.F. (2012). The Epistle to the Ephesians (p.141). Claverton Down: Creative Communications Ltd.

Escrito por Pastor Luis Garcia

Licenciado en Sagrada Teología del Seminario Teológico Presbiteriano San Pablo de Merida, Yucatan y profesor del mismo desde el 2015 en las areas de Biblia y Teología. Pastor ordenado por la Iglesia Nacional Presbiteriana de Mexico desde el 2015 y autor del libro Post tenebras, lux: Recobrando la doctrina reformada.

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