Historia de la Iglesia (los sueños frustrados)

Durante el siglo 13, como vimos en el artículo anterior, todo parecía ir marchando bien para el cristianismo. Por ejemplo, en la persona de Inocencio III, el papado llegó a la plenitud de su poder, al tiempo que las órdenes monásticas se lanzaban a conquistar el resto del mundo para Cristo y en las universidades se desarrollaba el pensamiento teológico mediante la escolástica. Durante buena parte de ese siglo, pareció que por fin habían vuelto a unirse las iglesias latina y griega. Sin embargo, pronto las cosas cambiarían y comenzaría un nuevo periodo donde algunos de aquellos altos ideales del cristianismo se verían frustrados. Por esa razón, a esta época de la historia de la Iglesia se le ha llamado la era de “los sueños frustrados.”

Si pudiéramos escoger dos ideas para resumir el contenido de este periodo histórico serían primero, corrupción papal y eclesiástica y segundo, movimientos reformadores que lucharon por transformar o traer de vuelta a la Iglesia a la verdad bíblica.

Trasfondo histórico

Esta decadencia y estas reformas ocurrieron dentro de un contexto histórico que dejó muchas huellas en la historia del mundo y consiste en que, mientras la Iglesia se corrompía, en Europa se despertaba una peste fatal que trajo grandes pérdidas humanas al continente.

Esta peste, comúnmente llamada, la peste bubónica (1347) causó la muerte de un tercio de la población de Europa en solo tres años. Y no fue sino hasta después de dos siglos que el continente tuvo estabilidad demográfica.

Otro evento que también ocurrió y que sirvió como trasfondo de la decadencia papal fue la influencia de la burguesía en la corona. Es decir, la burguesía hizo alianzas con los reyes mediante las cuales los reyes obtuvieron ejércitos permanentes, y esto a su vez contribuyó al fin del feudalismo y el surgimiento de las naciones modernas que era lo buscaban los de la alta burguesía. Este nacionalismo puso fin al ideal de un solo pueblo bajo un emperador y papa.

El último evento que tomó lugar durante la decadencia papal y los movimientos reformadores fue la guerra de los 100 años en donde se enfrentaron principalmente Francia e Inglaterra. Fue durante esta guerra que Juana de Arco se distinguió como líder del ejército de Carlos. Sin embargo, después de sus victorias fue abandonada por Carlos y los ingleses la capturaron y la quemaron viva. Después de muchos años los franceses la declararon santa.

La decadencia papal

La decadencia papal comenzó cuando el papado quedó bajo el poder de Francia, dejándolo sin la habilidad de ir en contra de lo que el rey de Francia decía. Fue tanto el dominio de los franceses que la sede papal se trasladó de Roma a Aviñón, donde los papas se convirtieron en instrumentos de la corona francesa. Fue a este periodo que comúnmente se le ha llamado la cautividad babilónica de la iglesia (1309–1377).

Durante este periodo los papas desarrollaron un sistema de recolección de fondos causando que la iglesia se corrompiera en cuestiones administrativas. Algunas de estas corrupciones eran la simonía (la compra de puestos eclesiásticos) y el pluralismo, que hacia posible que el clero tuviera muchos cargos eclesiásticos sin cumplir las responsabilidades de dichos cargos.

La cautividad babilónica, que era el periodo histórico cuando el papado tuvo su sede en Francia en vez de Roma, llegó a su fin con la influencia de Catalina de Siena quien se dedicó a trabajar para regresar el papado a Roma, lo cual ocurrió en 1377 cuando a Gregorio XI se le estableció como papa. Sin embargo, al momento en el que Gregorio XI fue establecido como papa en Roma comenzó lo que se conoce hoy como el gran cisma del occidente.

Se le llamó cisma porque fue el periodo cuando hubo dos papas al mismo tiempo, uno en Roma y otro en Aviñón. En este periodo que abarcó desde el 1378-1423 cada línea de papas declaraba ilegitima a la otra línea papal.

El impacto que trajo fue muy grande pues causó que toda Europa se dividiera entre los dos papas y debido a que era la época de la guerra de los 100 años, este cisma vino a reforzar las rivalidades creadas por la guerra. Este cisma también produjo mayor corrupción en la iglesia.

Finalmente, con el propósito de traer fin a este cisma se levantó un movimiento impulsado principalmente por Guillermo de Occam llamado la “reforma conciliar” que básicamente tenía como fundamento la creencia de que un concilio universal tenía la autoridad suprema y no el papa. Esta reforma también tenía como fin reformar la Iglesia, y resolver los problemas que los papas habían creado con sus ambiciones. La forma en que lo harían sería por medio de un concilio universal en cual se decidiría quien era el verdadero papa. El primer concilio que se realizó fue el concilio de Pisa, el cual fue un fracaso pues produjo 3 papas en vez de uno. El segundo concilio, el de Constanza, fue un éxito en el sentido que le puso fin al cisma con el nombramiento de Martin V. Finalmente, este movimiento conciliar terminó dividido en el concilio de Basilea.

Reformadores

Uno de los más importantes reformadores en el ámbito académico de esta época fue el inglés Juan Wyclif quien buscó corregir las doctrinas falsas de la Iglesia usando la Biblia como la única autoridad. Sus enseñanzas eran el señorío de Dios, la autoridad de la Biblia, y la iglesia invisible. Finalmente, murió en el 1384 a consecuencia de una embolia. Sus seguidores, los lolardos, tradujeron la Biblia al inglés y fueron los predicadores de Inglaterra.

Otro reformador de aquella época fue Juan Huss. Nacido en Bohemia y rector de la universidad de Praga, este reformador predicaba que un papa indigno que se opusiera al bienestar de la Iglesia no debería ser obedecido. También creía en la autoridad única de la Biblia. Finalmente, enseñó en contra de las indulgencias. Juan Huss fue excomulgado varias veces, finalmente y a pesar de su salvoconducto fue quemado como hereje en el concilio de Constanza el 6 de Julio de 1415. 

Sin embargo, no solo hubo movimientos reformadores en la esfera académica, hubo también varios movimientos que tuvieron su expresión entre la gente común. Entre ellos las benguinas que eran un grupo de mujeres que se habían apartado de la sociedad y de la Iglesia para vivir vidas dedicadas a la oración y la pobreza. Este movimiento cayó en algunas herejías. Posteriormente, hubo hombres que siguieron este mismo camino y se les llamó los begardos.

Otro grupo o movimiento reformador fue el de los flagelantes que eran personas que castigaban su cuerpo con latigazos en penitencia por sus pecados. Creían también que Cristo ya estaba por regresar. Los taboritas fueron otro movimiento que enfatizaba que ellos debían tomar la espada y preparar el camino del Señor. En otras palabras, creían que su responsabilidad era matar a los impíos en preparación de la segunda venida de Cristo.

Otros en lugar de tratar de reformar la Iglesia, se refugiaron en el misticismo, entre ellos el alemán Eckhart cuyo misticismo era neoplatónico y no Cristo-céntrico. El creía que para conocer a Dios no necesitabas de ningún intermediario, que solo con la contemplación era suficiente. Fue condenado como hereje. Gerado de Groote fue otro místico que se dedicó a predicar en contra de los abusos de la iglesia y llamar a sus seguidores a una vida de santidad y devoción. Su misticismo fue Cristo-céntrico, y sus seguidores se dedicaron a la vida monástica fundando escuelas que enfatizaban la erudición y la vida en devoción. Estos nunca atacaron a la Iglesia.

El Renacimiento

El renacimiento tuvo su origen en Italia y básicamente fue una época en donde los intelectuales fomentaban un volver o renacer de las fuentes clásicas greco-romanas del lenguaje y bellas artes con una tendencia a exaltar al hombre como el centro de todo.

Algunos personajes importantes fueron Nicolás Maquiavelo famoso por su obra el príncipe. Soñaba con la unidad de Italia. Leonardo da Vinci fue otro hombre importante que fomentó la idea de un hombre universal o ideal. Pico de la Mirandola fue el que popularizó la idea de que el hombre es constructor de su propio destino. Durante esta época de renacimiento, los papas empezando con Eugenio IV hasta poco después de la reforma protestante, eran amantes las bellas artes y tenían como propósito embellecer a Roma. Estos papas se dedicaron a mal usar su autoridad y a los goces sexuales.

Finalmente, hubo una reforma humanista dirigida por Erasmo quien intentaba restaurar la Iglesia por medio de un volver a las costumbres sencillez del cristianismo original y por Jerónimo Savonarola, quien se dedicó a predicar la Biblia en Florencia. Sus reformas eran sobre todo morales más que doctrinales. Por supuesto, el clero lo odio y lo condenaron como hereje y lo ahorcaron. Luego quemaron su cuerpo. 

Como podemos ver, muchos de los que intentaron reformar a la Iglesia sufrieron grandemente. Lo que nos deja la siguiente pregunta: ¿estarías dispuesto a morir por mantener en alto la autoridad de la Biblia y la supremacía de Cristo?

Referencias

González, J.L. (1995) Bosquejo de Historia de La Iglesia. Decatur, GA: Asociación para la Educación Teológica Hispana

Escrito por Pastor Luis Garcia

Licenciado en Sagrada Teología del Seminario Teológico Presbiteriano San Pablo de Merida, Yucatan y profesor del mismo desde el 2015 en las areas de Biblia y Teología. Pastor ordenado por la Iglesia Nacional Presbiteriana de Mexico desde el 2015 y autor del libro Post tenebras, lux: Recobrando la doctrina reformada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: