El Voto Útil

Mi Voto: Su Gloria

Un voto útil no es aquel que sirve para que un partido gane; sino aquel que glorifica a Dios

Ante tan horrendo panorama electoral, podemos estar tentados a hacer uso del llamado ‘voto útil’. Definiendo el voto útil como lo hace el mundo, entendemos que es aquel que busca evitar la dispersión del voto entre múltiples alternativas y que tiende a polarizar una elección. Es decir, que es tanta la aversión hacia un candidato, y tan poca la posibilidad de que aquel candidato con el que realmente simpatizas gane, que terminas por decidir entregar tu voto a aquél que tenga la mayor posibilidad de ganar, y te cause la menor aversión. O más resumido aún, regalar tu voto a quien te parezca que puede ganar, aunque no estés seguro o de acuerdo con que es la mejor opción para el país.

Esto es totalmente subjetivo. Alguien que esté tan cansado de la política que hemos experimentado sea del partido que sea, puede encontrarse tan frustrado con sus modelos de gobierno que, aunque no se encuentre totalmente de acuerdo con la opción alternativa, e incluso sabiendo que votar por este movimiento generaría culpa, decidirá darle su voto únicamente para que alguno de esos partidos no vuelva a subir al poder.

Por otro lado, alguien que no desea que el dirigente de un mal movimiento político llegue al poder puede estar tan asustado por este cambio de gobierno que, aunque esté a favor de una candidatura independiente, por ejemplo, prefiera entregar su voto al partido que esté en segundo lugar sólo para que lo primero no suceda. Y las posibilidades y variantes son tan diversas como los escenarios posibles en la cabeza del elector.

¿Es malo votar así? Depende. Para explicarme, quiero ir primero a un pasaje que se encuentra en Filipenses 4:8 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Y a otro que se encuentra en 1 Corintios 10:31 “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”. Mi propuesta es la siguiente: un voto útil no es aquél que ayuda a un partido a ganar la elección.

…un voto útil no es aquél que ayuda a un partido a ganar la elección.

Los partidos van y vienen, los gobernantes se erigen y caen, y agregaría el predicador: ‘todo esto es vanidad y aflicción de espíritu’. Luego entonces, ¿por quién votar? ¿cómo decidir mi voto? Pienso esto: Un voto útil es aquél que busca glorificar a Dios.

Sigamos estos criterios: Debo esforzarme en buscar en mis motivaciones para votar lo que es verdadero, lo honesto, lo justo, lo puro, lo amable, lo que es de buen nombre, si hay virtud, si hay algo digno de alabanza, en esto debo fundamentar mi voto, y así le estaré dando gloria a Dios con mi elección.

Debo esforzarme en buscar en mis motivaciones para votar lo que es verdadero, lo honesto, lo justo, lo puro, lo amable, lo que es de buen nombre, si hay virtud, si hay algo digno de alabanza, en esto debo fundamentar mi voto, y así le estaré dando gloria a Dios con mi elección.

La Palabra de Dios nos dice una y otra vez que busquemos primero el reino de Dios (Mt. 6:33), que busquemos las cosas de arriba (Col.3:1-2), que tengamos fija la mirada en la meta que es Cristo Jesús (Fi. 3:13-14; Heb. 12:1-2). Puede parecer tremendamente difícil, y lo es, pero debemos esforzarnos en pensar bien si estamos glorificando a Dios con nuestro voto, y cómo lo estamos haciendo. Este candidato o tal partido está a favor del asesinato de los no nacidos, ¿glorifico a Dios dándole mi voto? Tal candidato es considerablemente corrupto, ¿es de un hijo de Dios elegirlo presidente? Este partido es abiertamente pro-identidad de género, ¿estoy siendo fiel embajador de Cristo al apoyarlo con mi voto?

Nuestro voto tiene repercusiones eternas. Recordemos que vamos a rendir cuentas por nuestro voto ante Dios, aún cuando nuestro candidato o partido no gane. Si votamos por alguien con total y plena consciencia que al hacerlo nos estamos rebelando contra Dios, todo por no confiar en Su soberanía, esto es pecado y será de tremenda relevancia al momento del juicio final.

Alguien podrá decir, —es posible, pero Cristo ha pagado mis pecados en la cruz, votaré de todas formas conforme a los estándares del mundo y no a los de Dios—. Debemos de cuidarnos de pensar así, pues quien piensa de esta manera revela la naturaleza de su corazón: uno que no conoce el poder de Dios, que no tiene temor de Él, y que pretende evitar un mal pasajero aún a costa de la rebelión contra un Dios eterno.

Pablo se adelanta a este argumento en Romanos 6:1-2 y escribe: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?”.

Debemos analizar muy bien nuestras consciencias antes de pecar, no sea que, por creer en un dios muy pequeño para que esté en control de nuestro gobierno, nos estemos rebelando abiertamente contra un Dios tremendamente justo y santo. Puede ser triste para nosotros pensar que Juntos Haremos Historia, Todos por México, México al Frente o cualquier otro candidato o coalición ascienda al poder, pero recordemos el llamado del autor de Hebreos al temor, que no es a una persona, ni a un partido político, sino a Dios: “¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” (Heb. 10:29-31).

Si temes por algún candidato, te suplico que antes de votar, consideres un mayor temor a Dios. Esto nos debe de llevar a hacer un ejercicio consciente de evaluar no solo las propuestas de los contendientes, sino las motivaciones de nuestros corazones al entregar nuestro voto a tal o a cuál, no solo a hablar con quienes conozcan del tema, sino a hablar con Dios, y, en oración, suplicar la guía de Su Espíritu, para que podamos tener un voto verdaderamente útil: uno que le de la gloria. Oremos por esto el día de hoy.

Escrito por Dr. J. Alberto Paredes

Médico graduado de la Universidad Anáhuac Mayab. Director y Fundador de Enviados México. Estudiante de Maestrías en Divinidades y en Estudios Teológicos del Seminario Teológico Reformado de Charlotte, Carolina del Norte. Ha publicado entradas en otros ministerios como Dios es Santo; y artículos oficiales en el Christian Research Institute. Pasión creciente por la Palabra, y pasión por su país. Promoviendo la Reforma en México, Por Su Gracia...Para su Gloria.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: